
A los burreros que salían del Hipódromo Nacional -situado en otros tiempos donde se alza hoy el estadio de River Plate- se les ofrecía la oportunidad de viajar gratis en un tranvía que desde allí los llevaba muy cerca del cruce de la calle Pampa con las vías del actual Ferrocarril Belgrano. A partir de ese lugar, bastante inhóspito entonces, quienes habían perdido hasta su último centavo quedaban librados a su destino. Había que continuar como se podía. "Quedarse en Pampa y la vía" ha perdido hoy su sentido exclusivamente turfístico. Abarca cualquier empresa que nos deja sin dinero. Inexorablemente. Con el presupuesto a la intemperie.
2 comentarios:
La primera vez que entiendo el significado de esa frase. Generalmente, cuando alguien la decía, yo actuaba como si entendiera pero no entendía ni papa.
jaja me hiciste reir, al menos para algo sirve el blog. sus
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