“El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios esta viejo, irreparablemente.”José Ingenieros
viernes, julio 05, 2013
domingo, mayo 12, 2013
lunes, mayo 06, 2013
viernes, abril 19, 2013
lunes, febrero 18, 2013
viernes, enero 04, 2013
martes, diciembre 25, 2012
lunes, octubre 29, 2012
viernes, octubre 26, 2012
martes, agosto 21, 2012
El Einstein de
Caballito
["Caballito" es un amplio barrio en el centro
geográfico de la Ciudad de Buenos
Aires]
El nuevo Einstein se llama Juan y tiene apenas 43 años.
Nació en el barrio porteño de "Caballito" y hoy está en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a las investigaciones sobre física fundamental que otorga de tres millones de dólares. Escuchó bien ... Tres millones de dólares!!!.
Un dato para comparar: El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares.
Esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times.
Nació en el barrio porteño de "Caballito" y hoy está en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a las investigaciones sobre física fundamental que otorga de tres millones de dólares. Escuchó bien ... Tres millones de dólares!!!.
Un dato para comparar: El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares.
Esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times.
Se
podría hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor
dicho, a Harvard.
Allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa, está trabajando este ex vecino del barrio porteño de Caballito.
Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.
Juan es la expresión de una historia luminosa que debería hacer inflar de orgullo el pecho a los argentinos.
Hay que tomarlo como una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva.
Juan Martín Maldacena, en estos tiempos olímpicos, debería subir al podio más alto y y recibir una medalla de oro gigante.
Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta.
Muchas publicaciones científicas se preguntan si el mundo no está ante la presencia de un nuevo Albert Einstein.
Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento que fue Einstein.
Juan formuló una nueva teoría que explica mejor cómo está formado y cómo funciona el universo.
Allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa, está trabajando este ex vecino del barrio porteño de Caballito.
Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.
Juan es la expresión de una historia luminosa que debería hacer inflar de orgullo el pecho a los argentinos.
Hay que tomarlo como una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva.
Juan Martín Maldacena, en estos tiempos olímpicos, debería subir al podio más alto y y recibir una medalla de oro gigante.
Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta.
Muchas publicaciones científicas se preguntan si el mundo no está ante la presencia de un nuevo Albert Einstein.
Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento que fue Einstein.
Juan formuló una nueva teoría que explica mejor cómo está formado y cómo funciona el universo.
Esa
teoría fue bautizada como “La conjetura de Maldacena”.
Mediante este logro, Maldacena logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica.
Mediante este logro, Maldacena logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica.
Un
intento de explicar con palabras sencillas su teoría como para que lo entienda
gente ajena a la física, pasaría por decir que Maldacena relacionó y unificó la
“Teoría de la Relatividad”, que describe el funcionamiento de objetos tan
grandes como estrellas, galaxias o el propio universo, con la teoría de la
mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales,
como los electrones o los Quarks. Y paremos de contar para evitar que nos
estalle el cerebro.
Este
porteño es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de
Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió
Einstein.
Juan
es el típico producto de la movilidad
social ascendente de una típica familia de clase media porteña, que hasta no
hace mucho podía enviar a su hijo a la universidad.
Luis y Carmen, los padres de Juan, pudieron darle educación superior también a sus otras dos hijas.
Es aquel sueño que Florencio Sánchez planteba en “Mi hijo el doctor”.
Esa utopía del progreso, cuyo paradigma fue y debería ser siempre el que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros.
Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y después en la meca científica de la física argentina que es el Instituto Balseiro de Bariloche.
Historias como esta merecen ser contadas porque ayudan a levantar el ánimo de los argentinos ante tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas por el poder como hay.
Es una forma de reafirmar que los argentinos aún pueden, como alguna vez pudieron, algo que se ve reflejado en varios premios Nobel científicos y otros obtenidos.
Luis y Carmen, los padres de Juan, pudieron darle educación superior también a sus otras dos hijas.
Es aquel sueño que Florencio Sánchez planteba en “Mi hijo el doctor”.
Esa utopía del progreso, cuyo paradigma fue y debería ser siempre el que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros.
Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y después en la meca científica de la física argentina que es el Instituto Balseiro de Bariloche.
Historias como esta merecen ser contadas porque ayudan a levantar el ánimo de los argentinos ante tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas por el poder como hay.
Es una forma de reafirmar que los argentinos aún pueden, como alguna vez pudieron, algo que se ve reflejado en varios premios Nobel científicos y otros obtenidos.
Es una
expresión de que en la Argentina no todos son solo futbolistas, o políticos
corruptos, o piqueteros, o delincuentes, o "la mano de Dios"
......
Los
argentinos generalmente descollan a nivel mundial en forma individual, pero les
es muy difícil lograrlo a nivel de grupo o equipo, justamente al revés que otras
sociedades.
Juan
Maldacena tenía 30 años cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría,
ante 2.000 científicos, cada uno más famoso que el otro.
Los más importantes centros científicos del mundo lo querían fichar en sus planteles de investigadores.
Basta con mencionar su apellido entre los grandes intelectuales, y estos saben que se está hablando de un argentino, y de otra Argentina muy distinta a la que presentan los medios mundiales cada vez que sus gobernantes se descuelgan con alguno de sus habituales desaguisados, a contramano del resto de del mundo.
La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuado dio vuelta olímpica?
Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folcklórica, con guitarra y bombo. ´
Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas.
En una importante convención de estas mentes superiores, alguien de la Universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”.
¿Se acuerda de “Dale alegría a tu cuerpo Macarena” ?
Todos se sumaron al coro de esta canción bastante popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fuera la base de la campaña electoral de Bill Clinton.
"Dale alegría a tu teoría Maldacena", cantaban en esta oportunidad los muchachos.
Dale alegría a la Argentina, Maldacena, deberían cantar los argentinos en estos tiempos de cólera ......
...... aunque algún descreído diga: ¡¡ qué va a cantar bien Maldacena si vivía en Caballito, a la vuelta de mi casa.
Los más importantes centros científicos del mundo lo querían fichar en sus planteles de investigadores.
Basta con mencionar su apellido entre los grandes intelectuales, y estos saben que se está hablando de un argentino, y de otra Argentina muy distinta a la que presentan los medios mundiales cada vez que sus gobernantes se descuelgan con alguno de sus habituales desaguisados, a contramano del resto de del mundo.
La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder. ¿Y cuado dio vuelta olímpica?
Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folcklórica, con guitarra y bombo. ´
Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas.
En una importante convención de estas mentes superiores, alguien de la Universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”.
¿Se acuerda de “Dale alegría a tu cuerpo Macarena” ?
Todos se sumaron al coro de esta canción bastante popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fuera la base de la campaña electoral de Bill Clinton.
"Dale alegría a tu teoría Maldacena", cantaban en esta oportunidad los muchachos.
Dale alegría a la Argentina, Maldacena, deberían cantar los argentinos en estos tiempos de cólera ......
...... aunque algún descreído diga: ¡¡ qué va a cantar bien Maldacena si vivía en Caballito, a la vuelta de mi casa.
lunes, julio 30, 2012
miércoles, mayo 30, 2012
Que es un Hijo?
"Hijo es un ser que nos prestaron para un curso intensivo de como amar
a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores
defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a
tener coraje. Sí, ¡es eso! Ser padre o madre es el mayor acto de
coraje que alguien puede tener, porque es exponerse a todo tipo de
dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando
correctamente y del miedo de perder algo tan amado. ¿Perder? ¿cómo?
No es nuestro, recuerdan? Fue apenas un préstamo"....
Cierto, pero es un préstamo que llega a convertirse en el don más
preciado que jamás llegamos a tener en el efímero tiempo que dure el
empréstito. Un préstamo por el que damos la vida, sabiendo que hay que
devolverlo. Un préstamo sin intereses pero cuyo cuidado lleva
implícito el más alto sacrificio y la defensa más sólida! Cuida tu
préstamo, muchos lo querrán, otros lo odiaran, ¡¡¡pero para ti no
tiene precio!!!
Anónimo
a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestros peores
defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a
tener coraje. Sí, ¡es eso! Ser padre o madre es el mayor acto de
coraje que alguien puede tener, porque es exponerse a todo tipo de
dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando
correctamente y del miedo de perder algo tan amado. ¿Perder? ¿cómo?
No es nuestro, recuerdan? Fue apenas un préstamo"....
Cierto, pero es un préstamo que llega a convertirse en el don más
preciado que jamás llegamos a tener en el efímero tiempo que dure el
empréstito. Un préstamo por el que damos la vida, sabiendo que hay que
devolverlo. Un préstamo sin intereses pero cuyo cuidado lleva
implícito el más alto sacrificio y la defensa más sólida! Cuida tu
préstamo, muchos lo querrán, otros lo odiaran, ¡¡¡pero para ti no
tiene precio!!!
Anónimo
viernes, mayo 11, 2012
miércoles, mayo 09, 2012
viernes, mayo 04, 2012
lunes, marzo 05, 2012
Un litro de luz: botellas de agua para iluminar casas pobres...
Ya podriamos comenzar a aplicarlo, dado la útima factura recibida....
Y se hizo la luz! No hizo falta un proyecto complejo de tendido eléctrico, ni quemar miles de litros de combustible. Una simple idea ha permitido atrapar la potencia del Sol en una botella para alumbrar las desvencijadas y oscuras viviendas de una comunidad humilde en Filipinas.
La lámpara no es más que una botella transparente de plástico rellena con agua purificada y lavandina, que se inserta en orificios abiertos en los techos para aprovechar la luz exterior durante el día.El efecto es sorprendente. Los rayos del Sol viajan a través del envase y la mezcla genera una refracción brillante de 360 grados, que ilumina cualquier habitación con la misma intensidad de una bombita eléctrica de 55 watts, a un costo de 2 a 5 dólares
La idea forma parte del proyecto "Un litro de luz" de la organización MyShelter Foundation Inc., que tiene la ambiciosa meta de llevar luz a un millón de hogares filipinos en 2012, en un país donde el alto costo de la electricidad es una de las principales preocupaciones.Con el uso de energía 100 por ciento renovable y materiales de fácil adquisición, la inicitiva mejora la calidad de vida y alivia el bolsillo de los filipinos, cuyos ingresos generalmente no sobrepasan los 18 dólares al mes
![]() |
El procedimiento es sencillo y no requiere mucho entrenamiento. Se llena la botella transparente de 1,5 litros con agua purificada y se agregan tres cucharadas de lavandina. Luego se sella la tapa herméticamente. La lavandina evita el desarrollo del moho en la solución, que puede durar hasta 5 años, mientras el agua destilada o purificada aporta mayor claridad.
Una vez preparada la mezcla, se hace un orificio en una lámina de zinc o fibra de vidrio, donde se inserta la botella hasta la mitad. A continuación se perfora un agujero similar en el techo de la casa y se ajusta con firmeza el artefacto, teniendo como tope la pequeña lámina. Finalmente se aplica un sellador potente para evitar filtraciones. Este es el resultado:
La bombita solar es una innovación de los estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en EE.UU., y se basa en los principios de Tecnologías Apropiadas --"un concepto que provee tecnología simple y fácilmente replicable para satisfacer las necesidades básicas de las comunidades en desarrollo". Hasta el momento ha traído beneficios a vecindarios de Brasil, México y Filipinas.
martes, febrero 28, 2012
jueves, febrero 16, 2012
Carta del Cardenal Jorge Bergoglio - Miércoles de Ceniza
Queridos hermanos y hermanas:
Uno de los peligros más grandes que nos acechan es el "acostumbramiento". Nos vamos acostumbrando tanto a la vida y a todo lo que hay en ella que ya nada nos asombra; ni lo bueno para dar gracias, ni lo malo para entristecernos verdaderamente. Me causó asombro y perplejidad preguntarle a un conocido como estaba y que me respondiera: "mal pero acostumbrado".
Nos acostumbramos a levantarnos cada día como si no pudiera ser de otra manera, nos acostumbramos a la violencia como algo infaltable en las noticias, nos acostumbramos al paisaje habitual de pobreza y de la miseria caminando por las calles de nuestra ciudad, nos acostumbramos a la tracción a sangre de los chicos y las mujeres en las noches del centro cargando lo que otros tiran. Nos acostumbramos a vivir en una ciudad paganizada en la que los chicos no salen a rezar ni hacerse la señal de la cruz.
El acostumbramiento nos anestesia el corazón, no hay capacidad para ese asombro que nos renueva en la esperanza, no hay lugar para el reconocimiento del mal y poder para luchar contra él.
Por otra parte suele suceder que sobrevienen momentos tan fuertes que, como un shock, nos sacan del acostumbramiento malsano y nos ponen en la brecha de la realidad que siempre nos desafía a un poco más: por ejemplo, cuando perdimos a alguien algo muy querido solemos valorar y agradecer lo que tenemos y que, hasta un momento antes, no lo habíamos valorado lo suficiente. En el camino de la vida del discípulo la Cuaresma se presenta como ese momento fuerte, ese punto de inflexión para sacar el corazón de la rutina y de la pereza del acostumbramiento.
Cuaresma, que para ser auténtica y dar sus frutos, lejos de ser un tiempo de cumpli-miento es tiempo de conversión, de volver a las raíces de nuestra vida en Dios. Conversión que brota de la acción de gracias por todo lo que Dios nos ha regalado, por todo lo que obra y seguirá obrando en el mundo, en la historia y en nuestra vida personal.
Acción de gracias, como la de María, que a pesar de los sinsabores por los que tuvo que pasar, no se quedó en la mirada derrotista sino supo cantar a las grandezas de Señor.
La acción de gracias y la conversión caminan juntas. "Conviértanse porque el Reino de Dios está cerca" proclamaba Jesús al inicio de su vida pública. Sólo la belleza y la gratuidad del Reino enamoran el corazón y lo mueven verdaderamente
al cambio. Acción de gracias y conversión como la de todos los que recibieron gratuitamente de manos de Jesús la salud, el perdón y la vida.
Jesús al enviar a sus discípulos a anunciar ese Reino les dice: "den también gratuitamente". El Señor quiere que su Reino se propague mediante gestos de amor gratuito. Así los hombres reconocieron a los primeros cristianos portadores de un mensaje que los desbordaba. "Recibieron gratuitamente, den también gratuitamente". Quisiera estas palabras del Evangelio se graben de un modo muy fuerte en nuestro corazón cuaresmal. La Iglesia crece por atracción, por testimonio, no por proselitismo.
Nuestra conversión cristiana ha de ser una respuesta agradecida al maravilloso misterio del amor de Dios que obra a través de la muerte y resurrección de su Hijo y se nos hace presente en cada nacimiento a la vida de la fe, en cada perdón que nos renueva y sana, en cada Eucaristía que siembra en nosotros los mismos sentimientos de Cristo.
En la cuaresma, por la conversión, volvemos a las raíces de la fe al contemplar el don sin medida de la Redención, y nos damos cuenta que todo nos fue dado por iniciativa gratuita de nuestro Dios. La fe es don de Dios que no puede no llevarnos a la acción de gracias y dar su fruto en el amor.
El amor hace común todo lo que tiene, se revela en la comunicación. No hay fe verdadera que no se manifieste en el amor, y el amor no es cristiano si no es generoso y concreto. Un amor decididamente generoso es un signo y una invitación a la fe. Cuando nos hacemos cargo de las necesidades de nuestros hermanos, como lo hizo el buen samaritano, estamos anunciando y haciendo presente el Reino.
Acción de gracias, conversión, fe, amor generoso, misión son palabras claves para rezar en este tiempo, al mismo tiempo que vamos encarnándolas a través del Gesto Solidario Cuaresmal que tanto ha edificado durante estos últimos años a nuestra Iglesia porteña. Les deseo una santa Cuaresma. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Y, por favor, les pido que recen por mí.
Fraternalmente,
Card. Jorge Mario Bergoglio s.j.
Uno de los peligros más grandes que nos acechan es el "acostumbramiento". Nos vamos acostumbrando tanto a la vida y a todo lo que hay en ella que ya nada nos asombra; ni lo bueno para dar gracias, ni lo malo para entristecernos verdaderamente. Me causó asombro y perplejidad preguntarle a un conocido como estaba y que me respondiera: "mal pero acostumbrado".
Nos acostumbramos a levantarnos cada día como si no pudiera ser de otra manera, nos acostumbramos a la violencia como algo infaltable en las noticias, nos acostumbramos al paisaje habitual de pobreza y de la miseria caminando por las calles de nuestra ciudad, nos acostumbramos a la tracción a sangre de los chicos y las mujeres en las noches del centro cargando lo que otros tiran. Nos acostumbramos a vivir en una ciudad paganizada en la que los chicos no salen a rezar ni hacerse la señal de la cruz.
El acostumbramiento nos anestesia el corazón, no hay capacidad para ese asombro que nos renueva en la esperanza, no hay lugar para el reconocimiento del mal y poder para luchar contra él.
Por otra parte suele suceder que sobrevienen momentos tan fuertes que, como un shock, nos sacan del acostumbramiento malsano y nos ponen en la brecha de la realidad que siempre nos desafía a un poco más: por ejemplo, cuando perdimos a alguien algo muy querido solemos valorar y agradecer lo que tenemos y que, hasta un momento antes, no lo habíamos valorado lo suficiente. En el camino de la vida del discípulo la Cuaresma se presenta como ese momento fuerte, ese punto de inflexión para sacar el corazón de la rutina y de la pereza del acostumbramiento.
Cuaresma, que para ser auténtica y dar sus frutos, lejos de ser un tiempo de cumpli-miento es tiempo de conversión, de volver a las raíces de nuestra vida en Dios. Conversión que brota de la acción de gracias por todo lo que Dios nos ha regalado, por todo lo que obra y seguirá obrando en el mundo, en la historia y en nuestra vida personal.
Acción de gracias, como la de María, que a pesar de los sinsabores por los que tuvo que pasar, no se quedó en la mirada derrotista sino supo cantar a las grandezas de Señor.
La acción de gracias y la conversión caminan juntas. "Conviértanse porque el Reino de Dios está cerca" proclamaba Jesús al inicio de su vida pública. Sólo la belleza y la gratuidad del Reino enamoran el corazón y lo mueven verdaderamente
al cambio. Acción de gracias y conversión como la de todos los que recibieron gratuitamente de manos de Jesús la salud, el perdón y la vida.
Jesús al enviar a sus discípulos a anunciar ese Reino les dice: "den también gratuitamente". El Señor quiere que su Reino se propague mediante gestos de amor gratuito. Así los hombres reconocieron a los primeros cristianos portadores de un mensaje que los desbordaba. "Recibieron gratuitamente, den también gratuitamente". Quisiera estas palabras del Evangelio se graben de un modo muy fuerte en nuestro corazón cuaresmal. La Iglesia crece por atracción, por testimonio, no por proselitismo.
Nuestra conversión cristiana ha de ser una respuesta agradecida al maravilloso misterio del amor de Dios que obra a través de la muerte y resurrección de su Hijo y se nos hace presente en cada nacimiento a la vida de la fe, en cada perdón que nos renueva y sana, en cada Eucaristía que siembra en nosotros los mismos sentimientos de Cristo.
En la cuaresma, por la conversión, volvemos a las raíces de la fe al contemplar el don sin medida de la Redención, y nos damos cuenta que todo nos fue dado por iniciativa gratuita de nuestro Dios. La fe es don de Dios que no puede no llevarnos a la acción de gracias y dar su fruto en el amor.
El amor hace común todo lo que tiene, se revela en la comunicación. No hay fe verdadera que no se manifieste en el amor, y el amor no es cristiano si no es generoso y concreto. Un amor decididamente generoso es un signo y una invitación a la fe. Cuando nos hacemos cargo de las necesidades de nuestros hermanos, como lo hizo el buen samaritano, estamos anunciando y haciendo presente el Reino.
Acción de gracias, conversión, fe, amor generoso, misión son palabras claves para rezar en este tiempo, al mismo tiempo que vamos encarnándolas a través del Gesto Solidario Cuaresmal que tanto ha edificado durante estos últimos años a nuestra Iglesia porteña. Les deseo una santa Cuaresma. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Y, por favor, les pido que recen por mí.
Fraternalmente,
Card. Jorge Mario Bergoglio s.j.
miércoles, febrero 15, 2012
SI ME MANDAN AL SUBE VOY CONTENTA
Solo un canal oficial puede decir que la gente va contenta a sacar el SUBE
viernes, febrero 10, 2012
CÉSAR BRUTO. ¡¡¡GENIAL!!!
Las partes más famosas del cuerpo humano han sido:
El Talón de Aquiles, la nariz de Cleopatra, las piernas de la
Mistinguette , la palma de Mallorca, el pie de Atleta, la mano de
bleque, el ojo del amo, la cara de Piedra, el pelo de zonzo, la
Garganta del Diablo, el ojo de la tormenta, la nuez de Adán y el
culo del mundo. (Además, como diría Landrú, del codo de Dorrego).
César Bruto, experto en el tema, explicaba que el abdomen es la
parte situada entre el tórax y la pelvis, de gran utilidad para
guardar un montón de órganos que no podrían estar en otro sitio.
De la parte de afuera, lo más interesante que tiene el abdomen es el
ombligo, que lleva siempre una persona alrededor. Eso sin despreciar
los ya mencionados tórax y la simpática pelvis, sobre todo cuando la
vemos en determinados cuerpos femeninos.
Hemos avanzado mucho en esta materia y dentro de poco estaremos en
condiciones de obtener la estructura genética de una buena persona.
Todavía no se sabe seguro cuando ocurrirá, pero será sin duda antes
que hayamos definido qué es una buena persona.
No sólo la ingeniería genética ha progresado. También los
transplantes, aunque los especialistas aún no han sido capaces de
hacer de tripas corazón.
Los cardíacos no son gente de buen corazón y éste es un órgano que
cuando suena, para toda la orquesta. Observemos que el corazón
trabaja mientras la vesícula se la pasa haciendo cálculos. Pero no
se preocupen por el corazón, les va a durar toda la vida.
Sabemos que el hombre que tiene corazón de oro, músculos de acero,
voluntad de hierro y pies de plomo, puede especializarse en
mineralogía, y al de cabeza de chorlito, cara de perro, vista de
lince y estómago de avestruz, le va a resultar conveniente dedicarse
a la zoología.
No es fácil saber mucho sobre medicina, más aún considerando la
cantidad de órganos que hay, pero nos consta que el que pierde el ojo
derecho tiene la mirada siniestra, que los especialistas en
enfermedades nerviosas no tienen pacientes, que los dermatólogos van
derecho al grano y que si el cerebro fuera tan simple para
comprenderlo, nosotros seríamos tan simples que no nos podríamos
comprender.
Sin embargo, los no iniciados en el arte de Hipócrates, algo hemos avanzado.
No ignoramos que una hemiplejia es grave, según del lado que se la
mire y que el lugar más seguro para encontrar una mano que nos ayude,
es en el extremo de uno de nuestros brazos.
Siempre nos quedan algunas dudas, por ejemplo:
¿Cómo harán los médicos chinos para diagnosticar la ictericia?...
¿Cómo se presenta la palidez en los enfermos africanos?...
En los últimos tiempos hemos aprendido varias cosas: Las várices son
venas que se quieren hacer ver, que la vejez es mejor que estar
muerto y que la definición de enfermo terminal puede provenir de
terminar mal.
Además, un descubrimiento trascendente: todo aquello que el médico
no consigue curar se llama virus, que viene a ser el hijo del
matrimonio formado por un microbio y la nada.
En definitiva, la vida es dura... y no dura. Viene a ser una
sucesión de agujeros. El último, con tapa. Vivamos todos los días
como si fuera el último, alguna vez lo será...
Cesar Bruto
Las partes más famosas del cuerpo humano han sido:
El Talón de Aquiles, la nariz de Cleopatra, las piernas de la
Mistinguette , la palma de Mallorca, el pie de Atleta, la mano de
bleque, el ojo del amo, la cara de Piedra, el pelo de zonzo, la
Garganta del Diablo, el ojo de la tormenta, la nuez de Adán y el
culo del mundo. (Además, como diría Landrú, del codo de Dorrego).
César Bruto, experto en el tema, explicaba que el abdomen es la
parte situada entre el tórax y la pelvis, de gran utilidad para
guardar un montón de órganos que no podrían estar en otro sitio.
De la parte de afuera, lo más interesante que tiene el abdomen es el
ombligo, que lleva siempre una persona alrededor. Eso sin despreciar
los ya mencionados tórax y la simpática pelvis, sobre todo cuando la
vemos en determinados cuerpos femeninos.
Hemos avanzado mucho en esta materia y dentro de poco estaremos en
condiciones de obtener la estructura genética de una buena persona.
Todavía no se sabe seguro cuando ocurrirá, pero será sin duda antes
que hayamos definido qué es una buena persona.
No sólo la ingeniería genética ha progresado. También los
transplantes, aunque los especialistas aún no han sido capaces de
hacer de tripas corazón.
Los cardíacos no son gente de buen corazón y éste es un órgano que
cuando suena, para toda la orquesta. Observemos que el corazón
trabaja mientras la vesícula se la pasa haciendo cálculos. Pero no
se preocupen por el corazón, les va a durar toda la vida.
Sabemos que el hombre que tiene corazón de oro, músculos de acero,
voluntad de hierro y pies de plomo, puede especializarse en
mineralogía, y al de cabeza de chorlito, cara de perro, vista de
lince y estómago de avestruz, le va a resultar conveniente dedicarse
a la zoología.
No es fácil saber mucho sobre medicina, más aún considerando la
cantidad de órganos que hay, pero nos consta que el que pierde el ojo
derecho tiene la mirada siniestra, que los especialistas en
enfermedades nerviosas no tienen pacientes, que los dermatólogos van
derecho al grano y que si el cerebro fuera tan simple para
comprenderlo, nosotros seríamos tan simples que no nos podríamos
comprender.
Sin embargo, los no iniciados en el arte de Hipócrates, algo hemos avanzado.
No ignoramos que una hemiplejia es grave, según del lado que se la
mire y que el lugar más seguro para encontrar una mano que nos ayude,
es en el extremo de uno de nuestros brazos.
Siempre nos quedan algunas dudas, por ejemplo:
¿Cómo harán los médicos chinos para diagnosticar la ictericia?...
¿Cómo se presenta la palidez en los enfermos africanos?...
En los últimos tiempos hemos aprendido varias cosas: Las várices son
venas que se quieren hacer ver, que la vejez es mejor que estar
muerto y que la definición de enfermo terminal puede provenir de
terminar mal.
Además, un descubrimiento trascendente: todo aquello que el médico
no consigue curar se llama virus, que viene a ser el hijo del
matrimonio formado por un microbio y la nada.
En definitiva, la vida es dura... y no dura. Viene a ser una
sucesión de agujeros. El último, con tapa. Vivamos todos los días
como si fuera el último, alguna vez lo será...
Cesar Bruto
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